
1975 cambió el rumbo de la historia española. El 20 de noviembre moría Franco. A los niños de todo el país se les dio una semana de fiesta en la escuela en señal de duelo. Estos pequeños no entendían muy bien lo que había pasado y ajenos a todo se dedicaron a ver horas y horas de sus series favoritas en la tele.
A pesar de que los más pequeños no entendían que estaba a suceder en el país, los jóvenes españoles empezaron a salir de casa, querían romper con las tradiciones impuestas en la familia, pos continuismo del franquismo y eso, añadido a los movimientos emigratorios de castellanos, andaluces y sudamericanos a la capital de España, dio como resultado la semilla de un movimiento cultural que años más tarde sería denominado la Movida Madrileña.
Nacido en Madrid, el movimiento se extendió como por efecto dominó a otras capitales españolas, dando lugar en Galicia a un movimiento de igual importancia denominado Movida Viguesa. Gracias al apoyo y al aliento de algunos políticos, principalmente socialistas, como fue el caso del entonces alcalde de Madrid, Enrique Tierno Galván, tras haber estudiado profundamente desde un punto de vista sociológico la cultura marginal juvenil.
El apoyo político a esta cultura alternativa pretendía mostrar un punto de inflexión entre la sociedad franquista y la nueva sociedad de la democracia; la imagen de una España “moderna”, o cuando menos abierta a la modernidad, sería utilizada internacionalmente para combatir la imagen peyorativa que el país había adquirido a lo largo de cuatro décadas de dictadura.
Pero ¿Cómo nace realmente la Movida Española? Básicamente a través de las noticias y ecos del punk que se reciben en Madrid gracias a la prensa y radio simultáneamente, lo que abre las puertas a nuevos grupos, que cansados del rock sinfónico, deciden dar rienda suelta a sus instintos musicales.
Pero la noche madrileña fue muy activa no solo por las salidas nocturnas de los jóvenes, sino a causa de un interés inusual en la llamada “cultura alternativa”, las drogas o el underground (la contracultura). La aparición de sellos discográficos independientes como Dro, Tic Tac o Tres cipreses, permitió la creación de una música distinta a la patrocinada por las multinacionales del disco.
La revista La Luna, junto con otras que contaron con el apoyo de los ayuntamientos de Madrid y de Vigo, fue el estandarte del movimiento, que halló reflejo en algunos programas televisivos como La bola de Cristal o Si yo fuera presidente además de otros con carácter musical y de variedades presentados por personajes como Paloma Chamorro, Carmen Maura, etc., y tuvo su cronista en el escritor y periodista Francisco Umbral, desde su columna en el diario El País, sus cantantes en Enrique Urquijo y Olvido Gara (más conocida como Alaska), su poeta en Eduardo Haro Ibars, su graffitero en Juan Carlos Argüello “El Muelle”, sus ídolos artísticos en Andy Warhol y Miguel Barceló y sus lugares de culto en Rock-Ola, Carolina, El Sol, El Penta, La Via Láctea, etc., y en el cine a Pedro Almodóvar.
En septiembre de 1986, hubo un hermanamiento de las dos movidas por excelencia, la madrileña y la viguesa en Vigo, a la que asistieron grupos como Gabinete Galigari, los Nikis y Alaska y los Pegamoides. Se programó otra reunión en Madrid para la primavera de 1987, pero nunca llegó a realizarse.
¿Qué queda de este periodo? Hace unos 5 años se ha hecho una encuesta sobre los temas más populares y emblemáticos de este periodo comprendido entre 1978 y 1986, y los resultados fueron:
- Nacha Pop: La chica de ayer
- Los Secretos: Déjame
- Loquillo y los trogloditas: Cadillac Solitario
- Alaska: Ni tú ni nadie
- Radio Futura: Enamorado de la moda juvenil
A pesar de que los más pequeños no entendían que estaba a suceder en el país, los jóvenes españoles empezaron a salir de casa, querían romper con las tradiciones impuestas en la familia, pos continuismo del franquismo y eso, añadido a los movimientos emigratorios de castellanos, andaluces y sudamericanos a la capital de España, dio como resultado la semilla de un movimiento cultural que años más tarde sería denominado la Movida Madrileña.
Nacido en Madrid, el movimiento se extendió como por efecto dominó a otras capitales españolas, dando lugar en Galicia a un movimiento de igual importancia denominado Movida Viguesa. Gracias al apoyo y al aliento de algunos políticos, principalmente socialistas, como fue el caso del entonces alcalde de Madrid, Enrique Tierno Galván, tras haber estudiado profundamente desde un punto de vista sociológico la cultura marginal juvenil.
El apoyo político a esta cultura alternativa pretendía mostrar un punto de inflexión entre la sociedad franquista y la nueva sociedad de la democracia; la imagen de una España “moderna”, o cuando menos abierta a la modernidad, sería utilizada internacionalmente para combatir la imagen peyorativa que el país había adquirido a lo largo de cuatro décadas de dictadura.
Pero ¿Cómo nace realmente la Movida Española? Básicamente a través de las noticias y ecos del punk que se reciben en Madrid gracias a la prensa y radio simultáneamente, lo que abre las puertas a nuevos grupos, que cansados del rock sinfónico, deciden dar rienda suelta a sus instintos musicales.
Pero la noche madrileña fue muy activa no solo por las salidas nocturnas de los jóvenes, sino a causa de un interés inusual en la llamada “cultura alternativa”, las drogas o el underground (la contracultura). La aparición de sellos discográficos independientes como Dro, Tic Tac o Tres cipreses, permitió la creación de una música distinta a la patrocinada por las multinacionales del disco.
La revista La Luna, junto con otras que contaron con el apoyo de los ayuntamientos de Madrid y de Vigo, fue el estandarte del movimiento, que halló reflejo en algunos programas televisivos como La bola de Cristal o Si yo fuera presidente además de otros con carácter musical y de variedades presentados por personajes como Paloma Chamorro, Carmen Maura, etc., y tuvo su cronista en el escritor y periodista Francisco Umbral, desde su columna en el diario El País, sus cantantes en Enrique Urquijo y Olvido Gara (más conocida como Alaska), su poeta en Eduardo Haro Ibars, su graffitero en Juan Carlos Argüello “El Muelle”, sus ídolos artísticos en Andy Warhol y Miguel Barceló y sus lugares de culto en Rock-Ola, Carolina, El Sol, El Penta, La Via Láctea, etc., y en el cine a Pedro Almodóvar.
En septiembre de 1986, hubo un hermanamiento de las dos movidas por excelencia, la madrileña y la viguesa en Vigo, a la que asistieron grupos como Gabinete Galigari, los Nikis y Alaska y los Pegamoides. Se programó otra reunión en Madrid para la primavera de 1987, pero nunca llegó a realizarse.
¿Qué queda de este periodo? Hace unos 5 años se ha hecho una encuesta sobre los temas más populares y emblemáticos de este periodo comprendido entre 1978 y 1986, y los resultados fueron:
- Nacha Pop: La chica de ayer
- Los Secretos: Déjame
- Loquillo y los trogloditas: Cadillac Solitario
- Alaska: Ni tú ni nadie
- Radio Futura: Enamorado de la moda juvenil
1 comentario:
muchas gracias por el artículo interesante
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